Uffs

No hay demasiadas cosas sobre las que pueda escribir.
Conozco poco de nada. Nada de todo.
Raro, ya que husmeo en cada cosa que sucede a mi alrededor.
NO.
En realidad tengo como esta especie de posibilidad. Las personas se me revelan con bastante accesibilidad. Aún cuando no busque hacerlo, me resulta relativamente sencillo desnudar el interior de un sujeto y hojear sus vidas como una revistita de chismes y modas.
Sólo que también por naturaleza, los primeros tonos que percibo en una persona son los grises. Por encima del resto de colores.
Veo tu sonrisa sí, pero veo como enmascara la mochila de tristezas, decepciones y desesperanzas que llevas y tratas de ocultar a todos y a vos.
Entendible, la tristeza es interesante solo si dura 90 minutos y viene acompañada de una caja de maiz explotado y coca.

Tengo un almavieja, metida en un cuerpo que, hasta para asombro propio, aparenta menos golpes de los recibidos. Soy un gran actor. Mis sonrisas no son sonrisas, y mis llantos... bueno, hace tiempo que no lloro. Eso no está bueno.

Un tullido De deseos, amores, caricias, risas y calma.


Mujeres. Suelo pensar en ustedes.
Ya no como a mis 20. El deseo de ser EL hombre para ustedes y vivir juntos correteando por campos y puentes de ensoñación, o simplemente de bajarle los pantalones cada 32 minutos, ha quedado enterrado bajo las ruinas de varias relaciones.
Al verlas pasar caminando, con sus miradas profundas pero ocultas, gritando en silencio la necesidad de ser descubiertas, me encantaría tenerlas junto a mi. Y escucharlas hablar, y mirar como sonríen tristemente, descubrir como despliegan sus sueños ante este sujeto gris.
No juzgo errores ni aciertos. Son solo marcas de vida que deberían servir. Pero no me resigno a ver como dejan de intentar vivir. A que ya no sueñen.

Las que he conocido, que han intentado quedarse, para finalmente partir, tantas veces estimuladas por mi.
Las que se han ido pero siguen a mi lado, para bien. O ni tantito.

Hablo poco, escucho mucho. Observo conductas, intentando adivinar que están pensando. Vivo en silencios acompasados. Entiendo siempre. O casi.
Sigo creyendo en la bonomía de la gente, en que son etapas que deben pasar para crecer y convertirse en humanos sensibles y honorables. Aún cuando sé bien que pocas veces es sí.


Muchas noches mi cabeza no deja de atormentar. Me recuerda lo que no hice. Lo que sí pero podría haber hecho mejor. Mis culpas son mayores que mis logros, y creo que siempre será de ese modo.
Tengo cicatrices en mis brazos, en mis piernas. Tengo marcas en mi cara. Tengo un corazón gigante, (que no me midas) pero en estado congelado, que desespera por ser ganado.
He vivido y vivo sintiendo que no voy a morir nunca. Todavía quedan cosas por hacer, tengo peleas por dar, por ganar y perder. Tengo siempre esta sensación que todo empieza hoy. Aún cuando racionalmente COMPRENDA que ya he pasado la mitad de mi vida (no tengo muchas expectativas de longevidad...sepanlo).

Mi trabajo, que amo, que es quien soy, que elijo todo el tiempo, y me salva, trae como bonus (?) estar rodeado de gente, en ambientes donde todos se abren de piernas a la conquista sencilla. El mundo hoy se rige por entrepiernas montadas en hermosos teléfonos celulares no?
Simple tarea es hoy salir a buscar para no estar solo. Escapar del miedo es tan pero tan accesible. En medio de un mundo de ofertas soy un ente solitario.
Que navega impávido entre mareas de tetas bamboleantes, flequillos bucales, gritos de marihuana desperdiciada. Me muevo tranquilo, ajeno a todo y todos. A la oferta ganada de antemano. Para volver a mi silencio de hogar, a mi copa de vino, mi taza de café, mi nada, delante de esta maquina. A mi perra.
A veces, me sorprendo por haber llegado hasta aca tan sano. No haber caído en el uso abusivo de drogas, alcohol, sexo.
Será que me encanta no hacer lo que vos haces.

Todo yo grita por cariño, por sentirse querido, apreciado, amado.

Todo yo ha dejado de buscarlo.

2 comentarios:

Mrs Magoo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mrs Magoo dijo...

Justo este no tiene pellizcones?Estarán tus seguidores mirandose en este espejo salpicado de lágrimas, rayones, nostalgias, y tan esperanzador como la intención de no serlo para ver si se encuentran?
Por mi lado sí pellizco porque pareciera que mí alma estaba en una bolsita cercana a la tuya o quizás la misma (si es que acaso dejan que se mezclen). Una bolsita con etiqueta y flecha: ACÁ LOS MELANCOS...